A veces es difícil aceptar que no todo lo que veíamos era como nos gustaría del todo… quererte se convertía en una actividad extrema. Como en una cuerda floja. Me estaba arriesgando demasiado.
Creo que reaccioné a tiempo, después de todo ¿qué habría sido de mi, si pisaba en falso y caía?
Nadie me obligaba, lo hacía por decisión propia, lo hacía por ti… olvidando totalmente lo que sería de mi.
No te aferres a una persona por el simple hecho que diga quererte.
(via caos-literario)